Cuatro de las principales denominaciones protestantes operando en la isla —Asambleas de Dios, Convención Bautista de Cuba Occidental, Liga Evangélica de Cuba e Iglesia Metodista— emitieron un comunicado conjunto expresando su respaldo total a Anna Sofía Benítez Silvente, conocida como Anna Bensi, y a su madre, Caridad Silvente. Ambas enfrentan un proceso judicial iniciado recientemente, una situación que la comunidad internacional de derechos humanos y las organizaciones religiosas han calificado como parte de una campaña de acoso sistémico contra la libertad de culto y la expresión. El juicio se desarrolla bajo las figuras penales utilizadas frecuentemente por el régimen cubano para criminalizar la disidencia y la actividad religiosa independiente, privando a los acusados de garantías procesales básicas.
El apoyo unificado de estos grupos religiosos es significativo en un contexto donde la dictadura cubana ha intensificado su vigilancia y persecución contra cualquier manifestación de autonomía civil o religiosa fuera del control estatal. Historialmente, el régimen ha utilizado mecanismos legales arbitrarios para silenciar a líderes comunitarios, intelectuales y defensores de derechos humanos, incluyendo a aquellos que ejercen su fe de manera pública. La intercepción de comunicaciones, el hostigamiento y las detenciones arbitrarias son tácticas documentadas que buscan someter a la disidencia y disuadir la organización comunitaria.
Los denominaciones que respaldan a Anna Bensi y Caridad Silvente están advirtiendo sobre el peligro que representa este juicio para la libertad religiosa en la isla. Su intervención busca generar presión internacional y visibilidad para el caso, exponiendo la naturaleza represiva de las medidas judiciales emprendidas contra ciudadanas pacíficas. Esta movilización de la sociedad civil organizada contrasta con la narrativa oficial del régimen, que pretende presentar a Cuba como un estado de derecho donde se respetan todas las libertades, situación que la realidad documental y los testimonios de las víctimas desmienten constantemente.
Desde 90IA News, se condena esta persecución y se exige la libertad inmediata de Anna Bensi y Caridad Silvente, así como el cese de la represión contra la comunidad religiosa en Cuba. La libertad de culto y la libertad de expresión son derechos fundamentales que el régimen cubano niega sistemáticamente a su pueblo, utilizando la maquinaria judicial como herramienta de control político. La comunidad internacional y las autoridades de Estados Unidos deben mantener el escrutinio y las sanciones necesarias contra los responsables de esta violación de derechos humanos.
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