El activista cubano Guillermo del Sol continúa su huelga de hambre, alcanzando los 70 días sin ingerir alimentos sólidos, lo que ha llevado a un avanzado deterioro de su salud. Del Sol, quien ha sido un crítico constante del régimen cubano, ha manifestado que su protesta busca visibilizar las condiciones de los presos políticos en la isla, bajo un contexto represivo que carece de libertades fundamentales para el ejercicio de los derechos humanos.
En paralelo, el opositor Alcibiades Brizuela ha empezado recientemente una huelga de hambre con el mismo propósito de exigir la liberación de los presos políticos. Esta nueva medida subraya la tensión creciente dentro de los movimientos opositores cubanos frente a la respuesta del régimen, que históricamente ha utilizado la represión como método para acallar las voces disidentes.
La situación de los presos políticos en Cuba ha sido denunciada por diversas organizaciones de derechos humanos, que resaltan la falta de garantías judiciales y el uso del encarcelamiento como forma de castigo a quienes critican abiertamente al régimen. Mientras tanto, el deterioro de la salud de Del Sol pone de relieve la gravedad del compromiso asumido por los activistas dentro de un sistema que no admite disidencia.
Tambien te puede interesar: Restricciones y retención de pagos a médicos cubanos en Botswana | Protestas en La Habana por apagones: crece la tensión en Cuba



