El estatus de protección temporal (TPS) para aproximadamente 350,000 haitianos que residen en Estados Unidos pende de un fallo judicial que se espera para el lunes. Este programa, que les permite vivir y trabajar legalmente en el país, había sido programado para expirar, pero ya se ha retrasado temporalmente.
Los representantes republicanos de Florida, como Maria Elvira Salazar y Carlos Giménez, han pedido a la administración de Trump que extienda el programa, argumentando que la situación en Haití no ha mejorado. Destacan que el régimen de seguridad en Haití sigue en crisis, con un país azotado por la violencia y el control de las pandillas. La situación ha llevado al Departamento de Estado de EE. UU. a mantener una advertencia de “No viajar” a Haití.
Este año, la Cámara de Representantes aprobó un proyecto para extender el TPS para Haití, contando con el apoyo de algunos republicanos, incluidos miembros del Congreso de Florida. Sin embargo, la iniciativa enfrenta obstáculos en el Senado, donde el senador Eric Schmitt de Missouri bloqueó su avance. De ser aprobada finalmente, la legislación extendería las protecciones hasta abril de 2029.
Mientras se resuelve esta incierta situación, abogados de inmigración han instado a los beneficiarios del TPS a prepararse en caso de que las protecciones terminen. Vanessa Joseph, de Catholic Legal Services, aconsejó a las familias organizar sus documentos y prever planes financieros y legales.



