La situación jurídica del periodista Henry Constantín Ferreiro, director del medio independiente La Hora de Cuba, se ha deteriorado tras la aplicación de la prisión provisional, según confirmó el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH). Constantín está detenido desde el pasado 16 de septiembre en la provincia de Camagüey, ubicada al centro del archipiélago, y la privación de libertad preventiva se mantiene como medida cautelar en su caso.
La prisión provisional en Cuba es una herramienta judicial frecuentemente utilizada por el régimen cubano para mantener bajo custodia a opositores y trabajadores de la prensa sin haber recibido sentencia firme. Esta figura legal, que debería ser excepcional, se ha normalizado en la persecución contra la disidencia, permitiendo al aparato de seguridad estatal mantener el aislamiento de los detenidos mientras se acumulan pruebas, a menudo elaboradas de forma arbitraria por las fuerzas del orden.
La detención de Constantín se inscribe en una ola de acoso sistemático contra los comunicadores independientes en Cuba. El régimen cubano justifica estas acciones como necesarias para el «orden interno», una narrativa que oculta la realidad de una dictadura que no tolera la libertad de expresión ni el periodismo crítico. La detención impide al periodista ejercer su labor y cumplir con su familia, mientras permanece a disposición de las autoridades policiales y judiciales.
El OCDH, organismo que monitorea la situación de los derechos humanos en la isla, exigió la liberación inmediata del periodista y el cese de la represión judicial contra medios independientes. Para el observatorio, el uso prolongado de la prisión provisional contra figuras civiles es una violación flagrante de las normas internacionales sobre derechos humanos, que prohíben la detención arbitraria y garantizan el derecho a la libertad personal.
La comunidad internacional y las organizaciones defensoras de los derechos humanos han alertado en repetidas ocasiones sobre el uso de instrumentos legales del régimen cubano para criminalizar el ejercicio del periodismo. La continuidad de estas detenciones refleja la persistencia del autoritarismo en la isla y la incapacidad del sistema judicial cubano para garantizar juicios justos e independientes bajo el control absoluto del Partido Comunista.
Tambien te puede interesar: Escasez y apagones amenazan el inicio del curso escolar en Cuba | Guillermo del Sol cumple 70 días en huelga de hambre con grave deterioro



